El mar, a unos metros de la puerta. En Son Verí Nou, en el término de Llucmajor, Son Sea se planta prácticamente sobre la arena: una villa de diseño de 500 m² donde lo moderno convive con un punto rústico y acogedor, sin nada recargado.
Sobre la villa
Dos plantas, techos altos y una luz que entra a raudales. El suelo es de madera de principio a fin y, desde el salón, a través de unos ventanales enormes, el Mediterráneo está siempre presente. La casa se pensó para un máximo de ocho personas, con cinco dormitorios repartidos entre las dos plantas: habitaciones amplias y claras, hechas para desconectar de verdad.
Terraza, piscina y atardecer
Fuera es donde apetece pasar las horas. La terraza tiene zona de salón y comedor, y desde ahí se ve ponerse el sol sobre el mar, el momento por el que se alarga la sobremesa. En los días de calor, la gran piscina privada resuelve la tarde, con tumbonas alrededor y las vistas al mar y al puerto a un paso.