Paredes blancas y el Mediterráneo de frente. Villa Albada está en primera línea, dentro de una urbanización cerrada en la ladera, y cada mañana el sol sale justo delante de sus terrazas.
Sobre la villa
Es una casa grande para pocos: 600 m² con ascensor y solo tres dormitorios, de modo que seis personas viven con mucho espacio. Las tres suites tienen cama king, baño propio y salida a una terraza con vistas al mar; la principal, de 200 x 200, tiene ducha, bañera y doble lavabo. El salón luminoso se abre a la terraza, el comedor interior sienta a diez y la cocina tiene barra de desayuno. Fuera manda la piscina infinita (climatizable bajo petición), con tumbonas y una cama balinesa, y una mesa larga a la sombra para dieciséis, el sitio de las comidas que se alargan.
Entorno
La villa forma parte de una urbanización con vigilancia y dos campos de golf, uno de dieciocho hoyos y otro de nueve. Una cala pequeña queda a pocos cientos de metros y la playa más próxima, a seis minutos en coche. El aeropuerto está a unos 23 minutos. Es una zona tranquila de la costa de las Islas Baleares, con el pueblo más cercano a diez minutos.