Huéspedes
Living Area
Parcela
Otros servicios
Al sur de Mallorca, donde los almendros se pierden entre olivares viejos, John Pawson y Claudio Silvestrin levantaron a finales de los ochenta una villa que no se parece a ninguna otra de la isla. Son 600 metros cuadrados de líneas limpias y muros de un rosa salmón que, contra el verde del campo, casi parecen arder al atardecer. Se entra por una hendidura estrecha en la fachada. Detrás, un patio de paredes altas —el corazón de la casa— recoge el sol y lo guarda.
Trece hectáreas la rodean. Ni un vecino a la vista. Es el tipo de sitio al que vienes a desaparecer un tiempo, con la familia o para celebrar algo que merezca un escenario así.
Dentro sigue mandando lo esencial: techos altos, suelo de baldosa, algún detalle en madera y ventanas colocadas donde tienen que estar. Unas enmarcan los olivos; otras, la montaña; alguna, el mar a lo lejos. La cocina y el comedor abren directamente al patio, así que casi nunca sabe uno del todo si está dentro o fuera.
La piscina infinity mide 30 metros y desborda sobre una segunda lámina de agua, más abajo. En un extremo hay una zona de jacuzzi: es donde acaba cayendo todo el mundo con una copa cuando el sol se va. Alrededor, césped y árboles. Al fondo del jardín, medio escondida, una pista de tenis de tierra batida para quien no sepa estarse quieto.
Sube a la azotea al menos una vez. Las vistas dan la vuelta entera: campo, montaña y mar. Abajo, un huerto ecológico surte de verdura fresca y un jardín de cactus regala rincones para no hacer nada.
Casa principal — cuatro dormitorios
Casa de invitados — un dormitorio
Se puede acomodar a un huésped más si se pide con antelación.
Incluido en la estancia: un villa manager pendiente de todo, desayuno cada mañana (caliente y continental), dos horas diarias de limpieza, mantenimiento de piscina y jardín, y amenities de baño.
Bajo petición puedes sumar chef privado, chófer, traslados al aeropuerto, comidas y cenas, la despensa llena a tu llegada, o masajes y spa en la propia casa. La limpieza final es obligatoria y se factura aparte.
A medida
Una finca privada cuidadosamente seleccionada como el corazón de tu estancia.
Un equipo discreto y formado que mantiene tu villa con estándares de cinco estrellas.
Acceso exclusivo a las mejores experiencias náuticas.
Tratamientos en villa, yoga, masajes y wellness bajo demanda.
Estrictos protocolos de discreción y anonimato durante toda tu estancia.
Reservas prioritarias, accesos privados y peticiones especiales.
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