Abajo la bahía, y en el horizonte otra isla. Villa Lluerna mira al sur desde una urbanización residencial con seguridad las 24 horas, una de las más exclusivas de las Islas Baleares.
Sobre la villa
La casa tiene 528 m² y una planta superior acristalada que vuela sobre la piscina infinita. En la planta de día, el salón abierto tiene chimenea y una pared de vinos, y la cocina es profesional, con mármol y detalles de latón. Los cuatro dormitorios tienen baño en suite (cinco baños en total), aire acondicionado y vistas al mar; dos con cama king y dos con cama doble, en madera, piedra y cemento pulido. Fuera hay tumbonas y camas balinesas en la cubierta de la piscina, sofás a la sombra mirando al mar, una cocina de verano con mesa para ocho y una terraza para el atardecer entre plantas tropicales.
Entorno
La playa más cercana, con su restaurante, está a un kilómetro: tres minutos en coche. Hay tiendas a seis minutos y un pueblo de acantilado a siete. Los beach clubs más conocidos de la zona quedan a un cuarto de hora y el aeropuerto, a unos 26 minutos. La urbanización tiene acceso controlado, algo que valoran mucho los huéspedes con perfil público.