Blanco puro, pinos y mar. En Villa Puntal una gran terraza avanza hasta una piscina infinita colocada sobre su propio promontorio, con el agua brillando al fondo.
Sobre la villa
Es una villa compacta y muy luminosa: 250 m² en dos plantas, con el salón abierto enmarcado por paredes de cristal correderas en dos lados y una cocina que da al jardín. Los cuatro dormitorios son dobles, con baño en suite de ducha a ras de suelo, aire acondicionado, televisión y salida a terraza; los de arriba tienen terraza privada y vistas al mar. Las camas se pueden separar, así que funciona igual de bien para familias que para grupos de amigos. Fuera, una pérgola con salón y bar para el atardecer, un comedor a la sombra para diez y césped bajo los pinos. El personal vive en la finca y se encarga de la limpieza diaria.
Entorno
La villa está dentro de una urbanización privada en la ladera, sobre una bahía de las Islas Baleares. La playa, de arena y cantos, tiene restaurante y queda a 600 metros: se baja caminando. Las calas de alrededor y un pequeño pueblo de acantilado están a unos siete minutos en coche, y el aeropuerto a 27.